“Dolores, ya te he anotado en la consulta médica” le dice Mia a una mujer que viene en silla de ruedas. “También te he encontrado un jersey talla large” añade. Dolores, que tiene setenta y tres años me explica luego que vive en una habitación y que su hija paga 150 dólares pero que en la habitación no hay nada, que su hija le llevó un colchón que ella cubre con una sábana de plástico porque su riñón está enfermo y ella no controla su orina "Me echaron de una habitación compartida por este motivo", me explica.
Más tarde vuelve hacia nosotras: “Mia necesito ver a la case manager por mis cheques médicos” le comenta, a lo que Mia escribe un mensaje a Annie, que se ocupa de ayudar a las mujeres con todas las gestiones administrativas de este tipo. “Necesito unas gafas nuevas, me caí y se han roto” dice Maribel, tiene setenta años y siete puntos de sutura sobre la mejilla. “Quiero hablar con una case manager, estaba en el Night Mission pero quiero cambiar de sitio” dice una mujer que acaba de llegar en silla de ruedas, tiene los pies cubiertos con vendas.
Los adultos de más de 55 años que experimentan la falta de vivienda son una de las poblaciones con el crecimiento más rápido, aumentando en un 68.5% en los Estados Unidos entre 2007 y 2017. El condado de Los Ángeles es el único lugar donde es probable que la población total de personas mayores de 55 años alcance su punto máximo antes de 2030, aumentando en un 75% y llegando a 36.045 personas sin hogar de más de 55 años en 2025. La mayoría de estas personas, según el Departamento de Salud Pública del Condado de Los Ángeles, tasas más altas de enfermedades crónicas y afecciones crónicas (como pérdida de memoria y riesgo de caídas) similares a las de adultos con hogar con 15 a 20 años más. Es más, la mortalidad está en los 51 años entre las personas sin hogar y en 73 años en la población general».
Nelly y Rosario son dos mujeres de más de setenta años. Me enseñan fotos de sus hijos, el de Nelly ha ido este verano con su nieta de viaje por Europa. Pero Nelly está en la calle. Cuesta entender cuál es el histórico familiar o si el sistema capitalista de EEUU hace casi imposible que las familias se ocupen de sus mayores. Muchas de ellas perdieron el hogar con la crisis de 2008 y se vieron por primera vez en la vida en la calle. Los problemas de salud y el precio de su medicación sólo ha hecho que sumar dólares a su deuda inasumible para la pensión mensual que cobran.
Es preocupante porque en Estados Unidos estudios recientes han hallado que un volumen importante de personas mayores de ellos están experimentando la falta de vivienda por primera vez a la edad de 50 años. En California, más de la mitad de los adultos de +55 años que viven en unidades de alquiler social tienen bajos ingresos y más del 75% destinan entre el 30% y el 50% de sus ingresos al alquiler.
Evita, de sesenta y tres años, que me explica que perdió a toda su familia el año pasado.. Me disculpo por haber abierto, sin quererlo, esta compuerta de la tristeza. “No te disculpes, hace tiempo que quería hablar de esto con alguien”, me responde. En menos de media hora Amy, una clinician sale a buscar a Evita para darle el apoyo emocional que necesita, la hemos llamado cuando la mujer se ha puesto a llorar recordando a su familia.
En las mujeres que viven en la calle, la salud mental se suma a la física. Los costes de salud se acumulan y MedicAid no lo cubre todo. El envejecimiento afecta en la elegibilidad para servicios de atención médica, ingresos y apoyo que necesitan. En 2019 se extendió el seguro de salud Medi-Cal a los californianos indocumentados de 50 años o más y se acordó eliminar la prueba de activos de Medi-Cal, lo que a menudo obliga a los adultos mayores y a las personas con discapacidades a gastar sus ahorros para calificar para la cobertura.
Sorprendentemente muchas de ellas dan lo que no tienen a otras personas que conocen en la calle, “lo necesitan más que yo” dice Nelly. Rosario cada mañana reparte ropa que encuentra con las personas que conoce y que duermen en la calle.
A Rosario le ofrecieron dormir en un refugio para seniors y les dieron indicaciones, pero estaba lejos para su andador y no sube al bus porque se ha caído muchas veces. Harriet, a la que conozco más tarde, es alta y ágil, pero lamenta que no encuentra refugio aunque se ofrece a dormir en la litera de arriba, pero no se lo permiten por seguridad, porque tiene más de 55 años.
Más tarde, conozco a Ava y me siento con ella en una mesa del centro de día. Sonriente, coqueta, me explica que mañana ha quedado con su novio, que ve solo una vez al mes. “Es joven y muy guapo, pero no le diré que ya he cobrado la paga de invalidez” me susurra. Las mujeres como Evita, que viven en la calle o entre refugios y que reciben ayudas económicas son especialmente vulnerables a estafas, más aún si no tienen apoyo familiar.
También he hablado con Millie, que tiene setenta y ocho años. Cuando menciono que soy de Barcelona se le iluminan los ojos. “Yo estuve en Barcelona en el 92! He sido muy deportista. Ahora ya no, tengo muchas heridas, me he roto muchas veces la cadera, la mitad de veces no recuerdo ni cómo” me relata mientras ruedan lágrimas por sus mejillas. “He sido enfermera toda mi vida y mírame ahora, que tengo que ir al hospital cada dos días a que me curen”.
Pese a los esfuerzos durante la pandemia, en la que los adultos mayores de 55 años representaron el 43% de la población del programa «Project Roomkey» que les aseguró vivienda transitoria, sacar a las personas mayores de sus entornos familiares es romper su comunidad. El programa «The Home and Community Based Alternatives» (HCBA) permite que permanezcan en sus hogares y cubre los costos asociados con modificaciones en el hogar, tecnología y capacitación para cuidadores familiares. Otro programa, el «Assisted Living Waiver» (ALW) está destinado a personas mayores que necesitan vivir en un entorno de cuidado asistido en California. Sin embargo, este programa solo está disponible en 15 condados, incluyendo Los Ángeles y lo preocupante es que, hasta agosto de 2020, había casi 5.000 personas en lista de espera para poder acceder al programa.
Otras no están en espera y transitan refugios, apoyos residenciales o la calle porque están dentro de un proceso de aprobación largo, hay límites en la cantidad de personas que pueden inscribirse así que se hallan en largas listas de espera por falta de espacio residencial y de la capacidad limitada de los proveedores de servicios. En otros casos, entran y salen del sistema al recaer en el consumo abusivo de drogas, vivir nuevas experiencias traumáticas y perder el contacto con su case manager dificultando su proceso de elegibilidad. Otros al salir de instituciones penitenciarias se hallan que se ha suspendido su derecho a Medic-Aid o para el Social Security Disability Insurance (SSDI) and Supplemental Security Income (SSI).
Las estrategias y planes trazados en políticas públicas tienen a la población senior sin hogar como foco a priorizar. El Downtown Women Center tiene servicio residencial indefinido para mujeres mayores con necesidad de apoyo intensivo, y en 2021 recibió financiación para construir Rosa’s Place con 97 plazas, esperado para 2027.
De los datos disponibles en el portal de LAHSA, solo el 30% de la personas mayores de 55 años en situación de sinhogarismo está vinculada a vivienda permanente, el 33% en el caso de las mujeres. En 2021, 4.745 mujeres de más de 55 años han estado vinculadas a LAHSA. 9.374 mujeres han estado en situación de calle desde 2017 y en contacto con los equipos de outreach. Para la zona Centro (SPA4), son más de 2.500 mujeres las que han entrado vinculadas a LAHSA en 2021 (el 52% del total), 6.695 las que han estado en situación de calle desde 2017 (74% del total de mujeres en el condado) y el 27% salen hacia apoyo residencial permanente. Las imágenes aportadas corresponden a mujeres de más de 55 años en situación de sinhogarismo en el Condado de Los Ángeles.
Cualquier característica personal ha sido modificada para garantizar la anonimidad de las mujeres que aparecen en este post.








- Culhane, D. et Al (2019). The Emerging Crisis of Aged Homelessness in the US: Could Cost Avoidance in Health Care Fund Housing Solutions?. International Journal of Population Data Science. 4. 10.23889/ijpds.v4i3.1185.
- Los Angeles County Department of Public Health, Center for Health Impact Evaluation. (2019). Recent Trends in Mortality Rates and Causes of Death Among People Experiencing Homelessness in Los Angeles County.
- Brown RT. et Al (2017). Geriatric Conditions in a Population-Based Sample of Older Homeless Adults. The Gerontologist.