Son muchos los estudios que explican porqué en épocas de crisis o incertidumbre proliferan los reportajes, series, películas y documentales del apocalipsis o de monstruos incontrolables.
Al final de la década de los cincuenta y durante los sesenta los cines proyectaban películas como «La momia», «Pájaros» o «La noche de los muertos vivientes», una época de filmografía apocalíptica, que transmitía la angustia que vivía la sociedad en plena guerra fría y con la crisis de los misiles de Cuba.

En la actualidad vivimos en la incertidumbre. Nos rodean múltiples amenazas que pueden suponer riesgos a la estabilidad y la cotidianeidad de nuestras vidas. El Global Risks Report del World Economic Forum de 2016 incluye riesgos como el colapso de ecosistemas y catástrofes naturales, el fallo de mecanismos financieros globales, disrupción en la provisión de servicios básicos, atentados terroristas a larga escala, grandes migraciones, rápida dispersión de enfermedades contagiosas, armas de destrucción masiva…
Todo lo anterior nos sitúa en una era de ansiedad e incertidumbre no muy alejada de la vivida en los años 60. Otro elemento identificador es el auge actual de filmografía, series y documentales sobre el fin del mundo y los muertos vivientes. Este segundo recientemente ha cobrado mayor relevancia en las redes sociales y ha llevado a organismos estatales como el Pentágono a elaborar planes de contingencia o de preparación ante un posible #apocalipsiszombi.
Al margen del punto surrealista y cómico que tiene la generación de documentos así, hay elementos válidos para la preparación de la sociedad ante las emergencias:
En base a esta temática popular se han generado tutoriales en Youtube, gifs en twitter e infografías, todo con un tono de humor (o no), pero que contienen mensajes de autoprotección.
A partir del humor, se ha vinculado al #apocalipsiszombi mensajes de autoprotección que son relevantes para la sociedad, y algunos de ellos son también efectivos (otros mantienen el humor surrealista de la temática).

El CDC de EEUU ha logrado la vinculación del #apocalipsiszombi a cualquier otra emergencia para formar a la sociedad en los pasos básicos del emergency preparedness:
Better Safe than Sorry
So what do you need to do before zombies…or hurricanes or pandemics for example, actually happen? First of all, you should have an emergency kit in your house. This includes things like water, food, and other supplies to get you through the first couple of days before you can locate a zombie-free refugee camp (or in the event of a natural disaster, it will buy you some time until you are able to make your way to an evacuation shelter or utility lines are restored).
To get there, you better have a survival kit with water, food, medications, supplies, clothing, important documents and a first-aid kit. Once you’ve made your emergency kit, you should sit down with your family and come up with an emergency plan:
Identify the types of emergencies that are possible in your area. Besides a zombie apocalypse, this may include floods, tornadoes, or earthquakes. If you are unsure contact your local Red Cross chapter for more information.
Pick a meeting place for your family to regroup in case zombies invade your home…or your town evacuates because of a hurricane. Pick one place right outside your home for sudden emergencies and one place outside of your neighborhood in case you are unable to return home right away.
Identify your emergency contacts. Make a list of local contacts like the police, fire department, and your local zombie response team. Also identify an out-of-state contact that you can call during an emergency to let the rest of your family know you are ok.
Plan your evacuation route. When zombies are hungry they won’t stop until they get food (i.e., brains), which means you need to get out of town fast! Plan where you would go and multiple routes you would take ahead of time so that the flesh eaters don’t have a chance! This is also helpful when natural disasters strike and you have to take shelter fast.